2016.11.04
La cuenta de Twitter del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) muestra la frase: 20 años protegiendo tus derechos políticos…
La cuenta de Twitter del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) muestra la frase: 20 años protegiendo tus derechos políticos…
¿Qué tan cierto puede considerarse eso? ¿La coyuntura actual hace justicia a esa frase?, si bien la construcción de esta institución judicial-política ha sido un avance en el camino de la consolidación democrática, se debe voltear al pretérito y recordar el primer intento realizado con el Tribunal de lo contencioso electoral (TRICOEL,1987) y sus posteriores reformas en 1996 y 2007, para saber , que desde el parto de esta institución solo podía vislumbrarse un desafío complejo y difícil para hacer avanzar un ordenamiento legal que diera imparcialidad y eficacia a la calificación y validez de nuestras elecciones .
Un pesimista es un optimista bien informado, por tanto resulta imposible hacer caso omiso (hacernos pendejos) de la última fechoría hecha por el Senado de la Republica, entro en detalle:
Cada nuevo magistrado tiene consigo desde linaje itamita en algunos casos, hasta ser el abogado del gobernador de Colima Ignacio Peralta en el caso de José Luis Vargas o tener el respaldo de Emilio Gamboa como sucedió con la abogada Mónica Soto Fregoso.
Y qué decir del nexo del nuevo magistrado Felipe Fuentes Barrera con el consejero jurídico de la presidencia Humberto Castillejos, de igual forma sucede con Reyes Rodríguez Mondragón el cual ya acarreaba un historial negro en su designación en la sala del TEPJF de Monterrey por su vínculo con Roberto Gil Zuarth, quien fue señalado por la revista “Eje Central” y el portal de noticias “La voz de Durango”; pero quien sin duda acrecentó esta tragicomedia fue el nuevo magistrado Indalfer Infante González, quien acredita estudios en Derecho, y lejos de ser pertinaz y acreditar conocimiento en jurisprudencia electoral, acredita cursos de inteligencia emocional y manejo positivo del estrés, los cuales de algo deben servirle…¡Acaso es broma!
El plano ideal sería un Tribunal autónomo integrado por personas doctas en jurisprudencia electoral, capaces de emitir resoluciones apegadas a principios de imparcialidad y legalidad en cómputos finales, juicios y querellas.
Como siempre, el maldito pero de la realidad política nos escupe en la cara y nos ofrece magistrados que sin ton ni son cubrirán cuotas partidistas evidentes, varios cuentan con una amplia trayectoria académica, y aunque pareciese que eso los bañase en pureza, resulta ampliamente debatible.
Bajo este escenario, viene a mi mente la sentencia de Rafael Pérez Gay en su libro El Corazón es un gitano… “LA VIDA NUNCA QUIERE LO QUE NOSOTROS QUEREMOS”.
@ArturoCastus

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