2017.05.17
Durante la edad media germinó la especial tradición de crear composiciones líricas, para ser cantadas por trovadores. Derivado del romance español, en nuestro país, se formarían obras musicales (con características literarias) que después se denominarían Corridos, con elementos propios de la cultura mestiza.
Durante la Revolución mexicana tendrían su mayor auge, su principal utilidad (indirecta) : difundir hazañas de personajes y noticias.
Similar a los inicios de Chalino Sánchez o los Tigres del Norte, con sus primeras composiciones (éxitos) sobre el crimen organizado, surgieron los Narcocorridos (Camelia la Tejana o Jefe de jefes) que al paso de los años adquiriría una fuerte identidad con la población del norte del país, hasta derivar en la “Narco-cultura”.
Similar a ello, florece la Cultura del Huachicol, específicamente en el Estado de Puebla. Acompañada de corridos, cumbias y ¿Por qué no?... su propio santo “Santo niño del Huachicol”. Floreciente en poblaciones con escasos recursos e inexistente o nula educación, la “cultura del huachicol” ha incitado la creación de composiciones musicales, que reflejan no solo causas, si no las justificaciones, de lo que ellos llaman: ¡su legítimo derecho a robar!
Exhibiré para botón de muestra, la letra (estrofas) de dos corridos con diferente origen, el primero interpretado por un cantante sudamericano llamado Euriel Henao, mejor conocido como el “Rey de los corridos prohibidos” y que bien puede vanagloriarse de ser el autor del corrido más famoso de los llamados Huachicoleros , nombre del corrido:
El cartel de la gasolina
-Me pego al tubo y creo que no es delito
pues muchas veces, me han robado ellos a mí.
Justificación huachicolera:
¿Si el gobierno roba, por qué yo no?
-Cansado de injusticias, tanta miseria por la que un día viví
dije no vuelvo a trabajar honrado, pues si ellos roban,
ahora me toca a mí.
-Si los gobiernos son un nido de ratas
son los culpables de acabar con el país.
Justificación huachicolera: Ladrón que roba a ladrón… por necesidad consigue perdón.
-Hay mucha gente que depende del tubo
Y a mucha gente le da pa subsistir.
-Si eso es robar, soy un ladrón honrado
Y no me importa si tengo que morir.
De igual modo, pero ahora desde Tecamachalco, la agrupación Nato y los Huachix logra fama y aplauso por el corrido: Del Triángulo Rojo https://www.youtube.com/watch?v=4c-W_x9Rd-A. Sus integrantes no pasan de ser un trio de músicos de profesión, en el que cualquiera podría advertir ingenuidad e inocencia, cuando son entrevistados por un locutor de radio (RadioTK) acerca de su polémica canción. El origen del corrido, en voz de su autor (Nato Hernández) es simple: Hacer música.
En lo que a todas luces es una apología del delito, las autoridades subyacen en la negligencia y pasividad, que bien podrían argumentar… es un derecho de libertad de expresión. La pregunta es ¿Hasta qué punto se debe restringir un derecho de libre expresión para no promover el delito y la violencia?
El antecedente existió en Sinaloa (2011) con el ex-gobernador Mario López Valdez (Malova) al decretar la prohibición de Narcocorridos, sin embargo, la SCJN revirtió tal medida… derechos son derechos.

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